Finaliza el proyectos de Transferencia Tecnológica UPPLAST con interesantes resultados para el tratamiento circular de plásticos complejos.

El Centro Tecnológico GAIKER, miembro de Basque Research & Technology Alliance, BRTA y Asociado de AEMAC, ha trabajado, durante los últimos dos años y medio, desde su ámbito de Reciclado y Economía Circular, en el proyecto UPPLAST que ha recibido financiación de la Diputación Foral de Bizkaia dentro de su programa Transferencia Tecnológica 2022.

El proyecto ha llegado a su fin obteniendo interesantes resultados. UPPLAST surgió con el fin de contribuir en el tejido industrial vasco a la implantación y explotación comercial del tratamiento circular de residuos y rechazos con alto contenido en plástico mediante reciclado químico con pirólisis selectiva.

Se buscaba promover la economía circular y profundizar en el concepto Plastic2Plastic, aprovechando los residuos complejos con elevado contenido en plástico y transformándolos en nuevos plásticos o productos químicos de alto valor.

Esta investigación ha culminado con el desarrollo de un proceso de pirólisis robusto para tratar tipologías de residuos plásticos complejos y mezclados (RAEE y ASR), logrando rendimientos aceptables en la conversión a productos líquidos (aceites) de pirólisis. En particular, se ha alcanzado un rendimiento a aceite que varía según las diferentes muestras de residuos tratadas, siendo algunos superiores al 50 %. Este proceso permite convertir residuos difíciles de reciclar en aceites que pueden ser potencialmente utilizados como materias primas para la industria petroquímica.

Además, para mejorar la calidad de los aceites de pirólisis, se han implementado varias estrategias. Entre estas, se incluyen el hidrotratamiento, que reduce el contenido de compuestos indeseables como el azufre; la adición de aditivos específicos que modifican las propiedades del aceite para adecuarse a los estándares de las refinerías; el uso de las ceras como materiales de cambio de fase (PCM) para almacenar y liberar energía térmica; y métodos enzimáticos que aprovechan microorganismos para la deshalogenación de los aceites. Algunos de los métodos propuestos han sido efectivos en reducir los contaminantes presentes en los aceites, mejorando su viabilidad para aplicaciones industriales. En cuanto al sólido (char) de pirólisis, se han investigado técnicas de separación y purificación, como la desmineralización para incrementar su valor y emplearlo en aplicaciones industriales.